domingo, 2 de enero de 2011

Ansiedad...

Empezemos con una ilusión. El sentimiendo ya es conocido; ha pasado antes y en sí, es muy emocionante. Él está esperando desde hace días lo tan anunciado, y ruega para que todo salga excelente. Tiene que ser su día.

Tenía algo que entregarle, lo cual no pudo hacerlo antes porque, por motivos que escapaban a su control, todo terminó impidiéndoselo. Pero hoy era el momento, quería ver su expresión y sobretodo, hablar, y mucho. Alistó todo temprano, cumplió con la rutina en casa, y salió apresurado. Sin duda se había emocionado, la expresión de una sonrisa asomaba en su rostro. No había sonreido de verdad por días, y empezaba a hacerlo de nuevo. Pero antes, al encontrarse, tenían que escuchar algo muy importante. Luego él ya había sido avisado que irían a pasar la tarde.

Llegó a tiempo. No había mucha gente en lugar de encuentro, y esperó. Empezó la voz que tenían que escuchar a decir mucho, y no llegaba...y ciertamente, nunca llegó. Lo escuchado fue genial, y ayudó bastante a entender muchas cosas. Recibió un mensaje sólo diciéndole que no iría. No había porqués, ni disculpas...sólo, no estaría ahí. Él trató de entender, pero esta vez sí era difícil.

Errante por calles sin rumbo caminó dejando lo inerte atrás. Pensamientos invadían su cabeza para determinar una acción que ya estaba dada mucho tiempo atrás. Tristeza. No importaba nada esta vez, sólo quería caminar. El sol quemaba pero estaba acostumbrado a eso; siempre se olvidaba del bloqueador. Por horas, las calles lo vieron pasar, pero algo había cambiado. El entusiasmo ya no existía. Había vuelto a borrar la sonrisa, estaba como siempre.

Un último mensaje terminó por romper la ilusión. El día había muerto en una sola mañana. Sin respuesta y sin motivo; y si estos existían, él no lo supo. Regresó a casa como muchas otras veces. Lo que tenía que entregar no vería la luz por ahora, y él pensó...no había pasado esto antes? entonces, por qué ilusionarse y esperar tanto?...la respuesta podría ser porque es un tonto, o ingenuo. Lo importante es que terminó dándose cuenta de muchas cosas que estaba obviando por tantos días.

Él ahora no está en paz. Y recién recuerda que ya lo perdió todo. Igual, seguirá caminando hacia el sol, ahí siempre habrá luz.